Mostrando entradas con la etiqueta ciudades. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ciudades. Mostrar todas las entradas

El Sistema de Banca de Carbono de la ciudad de Gwangju, en Corea del Sur, es un sistema voluntario de financiación para disminuir las emisiones de de gases de efecto invernadero, que otorga "puntos de carbono" con un valor en efectivo a los hogares para reducir su consumo de electricidad, gas y agua potable. Los puntos se pueden utilizar para adquirir productos ecológicos y otros descuentos. Se trata de un proyecto que aúna el esfuerzo colaborativo entre el gobierno de la ciudad, compañías de servicios públicos, bancos y hogares. El sistema utiliza la "tarjeta verde"  a modo de tarjeta de crédito. Hasta la fecha, más de la mitad de los hogares de la ciudad participaron, generando US $ 250.000 en puntos de carbono y un ahorro de 84.000 toneladas de dióxido de carbono (CO2) en emisiones (el equivalente a plantar 30 millones de pinos). Para el 2020 el objetivo es un 100% de participación y casi 100.000 tCO2 en la reducción de emisiones.

Background

Las ciudades representan menos del 4% de la superficie de la Tierra, pero albergan el 51% de la población mundial, y se espera que esta cifra llegue al 75% de la población en 2050. Las ciudades representan el 67% del consumo total mundial de energía y emiten el 71% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.

Cada semana, la población urbana aumenta aproximadamente un millón de habitantes y más de la mitad de estos "recién llegados" viven en barrios marginales urbanos. De esta forma se espera que las ciudades en crecimiento de los países en desarrollo contribuyan a la mayor parte del aumento previsto de las emisiones urbanas de gases de efecto invernadero (GEI) en los próximos años. 

Sin embargo, a pesar de este importante papel que desempeñan las ciudades en el cambio climático, están poco representadas entre los proyectos de financiación climática. Esto se debe en parte a la falta de capacidad entre los actores clave, como los gobiernos locales, pero también porque los mecanismos de financiación climática no han tratado hasta hace poco de cubrir las complejidades del entorno urbano.

El rápido crecimiento de las ciudades, especialmente en los paises en desarrollo, constituye un claro motor para la implementación de un desarrollo sostenible y de bajo nivel de emisiones dentro de los sectores clave. Dado que los edificios son ya un importante contribuyente a las emisiones de GEI de la ciudad, es urgente asegurar que los edificios en los que los recién llegados urbanos vivan y trabajen sean eficientes energéticamente. Además, el transporte es un área de enfoque importante ya que, sin cambios sustanciales en las políticas, se espera que las emisiones de GEI de este sector sean alrededor de un 80% superiores a los actuales en 2030. Esto representa una motivación no sólo para la mitigación del cambio climático sini también para abordar el problema de la calidad del aire y sus efectos asociados para la salud.

Objetivos de la Iniciativa

La ciudad metropolitana de Gwangju fue designada como "ciudad modelo para la respuesta al cambio climático" por el Ministerio de Medio Ambiente de Corea en 2008, por lo que la iniciativa fue adoptada como un proyecto estratégico para la ciudad. Gwangju se ha centrado en la reducción de gases de efecto invernadero en sectores no industriales como los hogares domésticos, un área de trabajo que se se ha demostrado que es altamente eficaz en comparación con el sector industrial, y ha abierto el camino para que un importante banco local gestione las finanzas verdes proporcionando puntos a través de su "Carbon Green Card".

Cada año se suministran puntos a los hogares participantes siempre que su consumo de electricidad, agua y gas haya disminuido en comparación con su consumo promedio en los últimos dos años, calculado a partir de datos de la Corporación de Energía Eléctrica de Corea (KEPCO), Gwangju Metropolitan Waterworks, y City Gas Corporation. A través de este sistema, se analiza la cantidad de reducción de gases de efecto invernadero, lo que permite mejorar sistemáticamente el sistema a través del monitoreo.

Después del proyecto piloto de 2008 a 2012, se espera que todos los hogares se unan al plan para 2020, con el objetivo de crear una ciudad ecológica baja en carbono mediante la reducción de gases de efecto invernadero a través de los esfuerzos de los ciudadanos para ahorrar energía en su vida cotidiana.

Partes asociadas a la Iniciativa y Recursos Utilizados para la Implementación

El Banco Gwangju, una institución financiera local, proporciona los puntos de la Tarjeta Verde de Carbono y tres organizaciones relacionadas (Korea Electric Power Corporation, Gwangju Metropolitan Waterworks y Haeyang City Gas) cooperan como proveedores de datos.
Gwangju Metropolitan City Greenstart Network, una organización privada compuesta por 31 ONGs, está a cargo de las estrategias promocionales y educativas del programa.
Los recursos utilizados para implementar la iniciativa incluyen:
Entre las finanzas necesarias para llevar a cabo el sistema, los gastos incurridos a través de puntos de carbono están cubiertos por el Banco Gwangju. La ciudad metropolitana de Gwangju está a cargo de los gastos de operación y mantenimiento. La ciudad metropolitana de Gwangju financia actividades educativas y promocionales para dirigir la reducción real de los gases de efecto invernadero de los ciudadanos.


Imagen: Sevilla - Green Planet

Hasta 28 ciudades europeas, grandes y pequeñas, de toda Europa han anunciado su candidatura para los premios Capital Verde Europea de 2019 y Hoja Verde Europea de 2018. Entre ellas tres españolas, Sevilla, Lorca y Gerona.

Las siguientes ciudades han entrado en la competición:

European Green Capital:

  • Arad, Romania 
  • Lisbon, Portugal 
  • Bologna, Italy 
  • Oslo, Norway 
  • Florence, Italy 
  • Pécs, Hungary 
  • Funchal, Portugal 
  • Seville, Spain 
  • Ghent, Belgium 
  • Strasbourg, France 
  • Kamëz, Albania 
  • Tallinn, Estonia 
  • Lahti, Finland 
  • Wroclaw, Poland 
European Green Leaf:
  • Alytus, Lithuania 
  • Kukes, Albania 
  • Barreiro, Portugal 
  • Leuven, Belgium 
  • Fundão, Portugal 
  • Lorca, Spain 
  • Gabrovo, Bulgaria 
  • Ludwigsburg, Germany 
  • Girona, Spain 
  • Oliveira Do Hospital, Portugal 
  • Grottaglie, Italy 
  • Tauragė, Lithuania 
  • Jonava, Lithuania 
  • Vaxjo, Sweden 
Los Green European Capital y los Green Leaf Awards muestran que es posible desarrollar inciativas sostenibles a nivel local cuando una ciudad se compromete al desarrollo sostenible.

El Premio Europeo de la Capital Verde, del que este año se cumple su décima edición, rinde homenaje a las ciudades en las que se han llevado a cabo iniciativas innovadoras de gestión sostenible. Reconoce la implantación de acciones urbanas de vanguardia y respetuosas con el medio ambiente europeo.

Los ganadores de los premios Capital son las ciudades que tienen los estándares más altos en el desarrollo urbano sostenible, escuchando lo que sus ciudadanos opinan y son pioneras en soluciones innovadoras para atraer la inversión.

Un grupo de expertos evalúa cada solicitud sobre la base de 12 indicadores: adaptación y mitigación al cambio climático; transporte; zonas verdes que incorporan; calidad del aire ambiente; naturaleza y biodiversidad; ruido ambiental; producción y gestión de residuos; gestión del agua; tratamiento de aguas residuales; ecoinnovación y el empleo sostenible; rendimiento energético y gestión ambiental integrada.

En 2017 también veremos la tercera edición de los Premios Europeos de la Hoja Verde (Green Leaf), que reconocen los progresos realizados por las ciudades y pueblos más pequeños de Europa en la mejora de la calidad de vida de sus ciudadanos y buenas prácticas.

Las solicitudes de Green Leaf se evaluarán sobre la base de seis áreas temáticas: Cambio climático y rendimiento energético, movilidad, biodiversidad y uso del suelo, ruido, gestión de residuos y economía circular, agua y manejo de aguas residuales.

+info: European Comission

El mundo sigue abocado a un aumento de las temperaturas de entre 2,9° y 3,4 °C durante este siglo, pese a los compromisos de París.

En 2030 las emisiones superarán entre 12 y 14 gigatoneladas los niveles necesarios para limitar el calentamiento del planeta a 2 °C. 

Las posibilidades incluyen incrementar las acciones previas a 2020 basadas en los compromisos de Cancún, una eficiencia energética rentable y medidas de incentivación por parte de las ciudades, las empresas y la sociedad civil.

El mundo debe incrementar de manera drástica y urgente sus objetivos para reducir aproximadamente otra cuarta parte las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero previstas para 2030 y tener alguna posibilidad de minimizar el peligroso cambo climático, señaló hoy ONU Ambiente dar a conocer su informe anual sobre la disparidad en las emisiones. 

Publicado el día antes de la entrada en vigor del Acuerdo de París, el informe revela que se prevé que las emisiones alcancen en 2030 entre 54 y 56 gigatoneladas de dióxido de carbono equivalente, muy por encima del nivel de 42 necesario para poder limitar el calentamiento global a 2 °C en este siglo. 

Una gigatonelada equivale aproximadamente a las emisiones generadas por todo el transporte de la Unión Europea (incluido el aéreo) durante un año. 

Los científicos coinciden en que limitar el calentamiento global a menos de 2 °C en este siglo (en comparación con los niveles preindustriales) reducirá la probabilidad de que se registren tormentas más intensas, sequías más prolongadas, el aumento del nivel del mar y otros efectos climáticos. Incluso si se alcanzara el objetivo inferior de 1,5 °C, dichos efectos disminuirían, pero no llegarían a eliminarse. 

Las emisiones previstas para 2030, aun en el caso de que se implementen plenamente los compromisos de París, abocarán al mundo a un aumento de las temperaturas de entre 2,9 y 3,4 grados durante este siglo. Esperar unos años más antes de incrementar el nivel de ambición probablemente equivaldrá a perder la oportunidad de cumplir la meta de 1,5 °C, a acrecentar el dominio de la tecnología con elevadas emisiones de carbono y a aumentar el coste de una posterior transición mundial a emisiones más bajas.

La necesidad de adoptar medidas urgentes se ha visto reforzada por el hecho de que 2015 fue el año más caluroso desde que empezaron a recopilarse datos climáticos. La tendencia continúa, y los seis primeros meses de 2016 han sido los más calurosos jamás registrados. Sin embargo —declara el informe— las emisiones siguen aumentando.

Asimismo, aunque en conjunto los miembros del G20 se encuentran en vías de cumplir los compromisos climáticos asumidos en Cancún para 2020, dichos compromisos no son suficientes de cara a crear un punto de partida suficientemente ambicioso que permita alcanzar el objetivo relativo a la temperatura previsto en el Acuerdo de París.

No obstante, el Informe sobre la disparidad en las emisiones presenta una evaluación de las tecnologías y oportunidades dirigida a identificar las nuevas reducciones requeridas, en especial a través de los actores no gubernamentales, la aceleración de la eficiencia energética y la interacción con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Los actores no gubernamentales (el sector privado, las ciudades, las regiones y otros agentes subnacionales como los grupos ciudadanos) pueden reducir la disparidad en varias gigatoneladas de aquí a 2030 en ámbitos como la agricultura y el transporte, a condición de que las numerosas iniciativas cumplan sus objetivos y no sustituyan otras acciones.

La eficiencia energética es otra esfera donde la inversión podría aportar mayores beneficios. Las inversiones en eficiencia energética aumentaron en un 6%, alcanzando los 221.000 millones de dólares de los Estados Unidos en 2015, lo que indica que ya se están tomando medidas.

Los estudios muestran que, para una inversión de entre 20 y 100 dólares de los Estados Unidos por tonelada de dióxido de carbono, los potenciales de reducción de las emisiones asociados a la eficiencia energética (en gigatoneladas) de aquí a 2030 son de 5,9 para el sector de la construcción, 4,1 para el sector industrial y 2,1 para el sector del transporte. 

Un informe reciente publicado por la Coalición de 1 Gigatonelada muestra que los proyectos sobre energía renovable y eficiencia energética implementados en los países en desarrollo entre 2005 y 2015 reducirán en casi media gigatonelada las emisiones de aquí a 2020, incluidas las medidas emprendidas por los países que no se han adherido formalmente a los compromisos de Cancún. 

Por último, la acción climática está interrelacionada con los ODS. Los primeros efectos del cambio climático pueden socavar nuestra capacidad de cumplir los objetivos para 2030, y el incumplimiento de los objetivos de la acción climática tendrá consecuencias aún mayores con vistas a mantener el progreso del desarrollo más allá de 2030. 

Implementar con éxito el Acuerdo de París y la agenda de los ODS dependerá de la capacidad de los gobiernos nacionales para desarrollar metas nacionales que favorezcan las oportunidades comunes al tiempo que se aprovechan de ellas.


Las ciudades son fundamentales para alcanzar las metas del Acuerdo de París

La Conferencia de las Partes de la Convención Marco de la ONU sobre Cambio Climático (COP 22) afirmó que las ciudades tienen una labor fundamental en la consecución de los objetivos del Acuerdo de París sobre Cambio Climático.

La COP 22, en su reunión en Marrakech, celebró el Día Mundial de la Acción Climática con discusiones sobre las ciudades y los asentamientos humanos. El debate de la COP 22 se centró en la posibilidad de actuar a nivel local, particularmente en términos de resiliencia y eficiencia energética de los edificios. La oportunidad fue propicia para la presentación de una nueva herramienta para ayudar a las ciudades a evaluar las medidas de resiliencia que adoptan.

Las metrópolis están en el centro del Acuerdo de París y ocupan un lugar preponderante en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, adoptados en septiembre de 2015, y en la nueva Agenda Urbana que se adoptó en Quito en octubre pasado.

Las zonas urbanas representan alrededor del 70% de las emisiones mundiales de energía. Muchas medidas para adaptarlas al cambio climático también tendrán efectos positivos en la mitigación, incluida la renovación de edificios antiguos y la construcción de nuevos edificios de baja energía, el desarrollo de redes de transporte eficientes en las ciudades también es importante. 

+ info: PNUMA / ONU

Uno de cada siete niños, el equivalente a 300 millones, vive en zonas con los niveles más elevados de polución del aire del mundo, de hasta seis veces por encima de los parámetros aceptados internacionalmente.

Un nuevo informe de UNICEF que se basa en imágenes satelitales revela por primera vez cuántos niños están expuestos a esos contaminantes y en qué partes del planeta se encuentran. 

Las áreas más afectadas son el sureste asiático, Oriente Medio y África. Los niños son más susceptibles que los adultos a los daños que causan esos tóxicos. La contaminación del aire contribuye a la muerte de alrededor de 600.000 niños menores de cinco años cada año, según el documento.Los niños afrontan vulnerabilidades únicas. Sus pulmones todavía se están desarrollando, así como sus cerebros y cuerpos, por lo que la exposición a cualquier tipo de tóxicos puede tener efectos a largo plazo.

Los pequeños también respiran más rápido e inhalan más aire que los adultos en comparación con el tamaño de sus cuerpos. A su vez, los más pobres, que ya sufren grandes desventajas, son quienes están más predispuestos a las enfermedades causadas por la contaminación del aire.

UNICEF llamó a los líderes que participan de la reunión sobre cambio climático (COP22) que se celebra en Marrakech, Marruecos a acciones urgentes para reducir ese peligro.

Entre las recomendaciones figura disminuir el uso de combustibles fósiles e invertir en energías eficientes y renovables.


Imagen: UNICEF


+ info: ONU / UNICEF

El aumento de fuentes de energía renovables es esencial para la sostenibilidad y el bienestar a largo plazo de las ciudades. Los responsables de las políticas locales tienen un amplio abanico de tecnologías para elegir, junto con la oportunidad de adoptar un enfoque más integrado para la gestión actividades y servicios. Para escalar el proceso rápidamente y sustancialmente, la mayoría de las ciudades tendrán que aumentar su apuesta de energías renovables para la gestión de edificios y el transporte.

En los edificios, los techos solares fotovoltaicos y calentadores de agua solares son fáciles de instalar, y ofrecen importantes beneficios económicos. Otras tecnologías eficaces ​​son los sistemas de calefacción y refrigeración renovables, que tienen un impacto económico en las ciudades densamente pobladas; y las bombas de calor renovables, que pueden ser fácilmente integradas en edificios nuevos y existentes.

En el transporte, la movilidad eléctrica, alimentada por fuentes renovables, reduce la contaminación del aire y es cada vez más competitiva en cuanto a costes. La electricidad es ya ampliamente utilizada para alimentar el transporte público, como por ejemplo tranvías, metros, y otros sistemas ferroviarios. carretillas eléctricas, coches, motos y bicicletas, que han adquirido recientemente impulso y se adaptan bien a las demandas de todas tipos de ciudades.

A medida que las tecnologías de energía renovable se desarrollan y diversifican, los edificios y el transporte estarán cada vez más interconectados con el sistema energético, de tal forma que pueden ayudar a equilibrar la oferta y la demanda de electricidad y proporcionar flexibilidad, eficiencia y capacidad de absorción al sistema de renovables.

Los vínculos entre los sectores de la electricidad y calefacción también ganarán importancia, a través de la expansión del uso de bombas de calor, así como el diseño de redes de calefacción y refrigeración renovables para barrios o distritos.

Imagen: IRENA/ Renewable Energy in Cities

Nuevo pensamiento

Ésta evolución requiere un nuevo pensamiento a nivel de sistema casi filosófico, con el fin de crear sinergias y gestionar la demanda existente. Existen nuevas tecnologías y conceptos para promover este modelo energético, tales como gestión de la demanda, las centrales eléctricas virtuales, conexión de vehículos a la red, y la energía inteligente y las redes de barrios y distritos. Para afrontar con éxito los nuevos retos como la movilidad eléctrica, la generación y almacenamiento de energía eficiente, o los electrodomésticos inteligentes, las ciudades necesitan una gestión y planificación urbana integrada y multidisciplinar, utilizando la experiencia de múltiples sectores, desde la planificación urbana para la gestión de residuos.

El uso de energía varía ampliamente entre diferentes ciudades, en función de su densidad de población, el clima y su tasa de crecimiento. Si bien las políticas de energía a menudo se deciden a nivel nacional, los gobiernos municipales juegan un importante papel para adaptar las estrategias de energía renovable a nivel local, dependiendo de su idiosincracia.

Las autoridades municipales poseen herramientas para ello, como la planificación, regulación local, inversión directa y provisión de servicios, y campañas de educación. La descentralización de políticas y de la toma de decisiones en materia energética, infraestructuras y transportes,  puede servir de acicate para acelerar el cambio hacia fuentes de energía alternativas, así como el aumento de recursos financieros.

Una mayor cooperación y coordinación de las políticas es necesaria entre los diferentes niveles de gobierno. Ésto puede desbloquear el apoyo financiero y técnico, así como el acceso a los conocimientos y datos. Los gobiernos nacionales pueden hacer más para ayudar a las ciudades a desarrollar sus propias capacidades. Del mismo modo, la integración de las ciudades en agendas energéticas nivel nacional y global puede servir de catalizador de acción para todos. 

El éxito de los esfuerzos internacionales para frenar el cambio climático será determinado, en gran parte, por la transición a las energías renovables en las ciudades.


La falta de inversión en infraestructuras seguras para ir en bicicleta y caminar contribuye a la muerte de millones de personas y no permite aprovechar esta forma de movilidad para contribuir a la lucha contra el cambio climático, según un nuevo informe de ONU Ambiente.

En el Global Outlook on Walking and Cycling, ONU Ambiente insta a los países a invertir al menos 20% de sus presupuestos de transporte en infraestructura para peatones y ciclistas, con el fin de salvar vidas, revertir la contaminación y reducir las emisiones de carbono, que están aumentando en más de 10% al año.

El informe estudió el progreso alcanzado en infraestructuras más seguras para desplazarse a pie y en bicicleta en 20 países de bajos a medianos ingresos en África, Asia y América Latina, donde, en comparación con los países de altos ingresos, muere el doble de personas en accidentes de tráfico.

De los países analizados en el informe, cuatro africanos encabezan la lista de los más peligrosos para andar o ir en bicicleta. En Malawi, 66% de las muertes en carretera son de peatones y ciclistas; en Kenia, 61%; en Sudáfrica, 53%; y en Zambia y en Nepal, 49%.

Alrededor de 1.3 millones de personas mueren cada año en las carreteras y casi la mitad son peatones, ciclistas y motociclistas.

El transporte motorizado es responsable de una cuarta parte de las emisiones mundiales de dióxido de carbono, CO2, y es el sector de más rápido crecimiento en emisiones de gases de efecto invernadero. De seguir la tendencia actual, este sector será el responsable de un tercio de las emisiones de CO2 para 2050.

Se estima que la mala calidad del aire, debida en parte a las emisiones de los vehículos, causa alrededor de siete millones de muertes prematuras cada año y está aumentando problemas de salud como la bronquitis, el asma, las enfermedades del corazón y los daños cerebrales.

Se prevé que la flota mundial de vehículos particulares se triplicará para el año 2050 y la mayor parte de este nuevo crecimiento vehicular tendrá lugar en los mismos países en desarrollo que ya son los más afectados por muertes y traumatismos relacionados con el tránsito.

Si esta tendencia no cambia, se producirá un fuerte aumento de la mortalidad en carretera a nivel mundial. Además, el incremento de los automóviles y, por ende, de las emisiones que producen, restringirá severamente la capacidad del mundo para limitar el aumento de la temperatura media global a menos de 2 °C.

Porcentaje de peatones y ciclistas del número total de muertes en carretera por países:
  • En Malawi: porcentaje de muertes de peatones es de 49%, 14-17% para ciclistas. Muertes totales de peatones y ciclistas: 66%.
  • En Kenia: peatones 47%, ciclistas 14%. Muertes totales de peatones y ciclistas: 61%.
  • En Sudáfrica: peatones 50%, ciclistas 3%. Muertes totales de peatones y ciclistas: 53%.
  • En Zambia: peatones 37%, ciclistas 12%. Muertes totales de peatones y ciclistas: 49%.
  • En Nepal: peatones 49%. Muertes totales de peatones y ciclistas: 49%.
  • En Uganda: peatones 40%, ciclistas 8%. Muertes totales de peatones y ciclistas: 48%.
  • En Chile (Santiago): peatones 39%, ciclistas 8%. Muertes totales de peatones y ciclistas: 47%.
  • En Ghana: peatones 42%, ciclistas 5%. Muertes totales de peatones y ciclistas: 47%.
  • En Corea del Sur: peatones 39%, ciclistas 5%. Muertes totales de peatones y ciclistas: 44%.
  • En Bangladesh: peatones 32%, ciclistas 11%. Muertes totales de peatones y ciclistas: 43%.

Descarga una copia del informe.

Imagen: Green Planet
Costa Rica se ha convertido en el primer país del mundo en suscribir un Pacto Nacional por el Cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). 

Entre otros fines, el pacto impulsará la mejora en la calidad de vida de la población del país centroamericano mediante el trabajo conjunto de todos los sectores de la sociedad, y promoverá la movilización de recursos disponibles para la consecución de los objetivos, el fortalecimiento de las capacidades institucionales para el desarrollo de políticas, planes, programas y proyectos y la rendición de cuentas a la ciudadanía sobre los avances y las brechas en la implementación de las metas.

Los ODS representan el mayor y más integrado esfuerzo de la humanidad para luchar contra la pobreza y la desigualdad, promover la educación y la salud, proteger el medio ambiente y fomentar la justicia, entre otros temas de desarrollo. Costa Rica fue uno de los 193 países que en 2015 asumieron el compromiso de cumplir los 17 ODS en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Costa Rica es un país con importantes logros en derechos y desarrollo humano. Tiene un sistema democrático consolidado unido a una cobertura casi universal de la seguridad social hacen del país un referente de la zona.

El país se ha consolidado también como el primer país del mundo que se ha propuesto como meta la carbono neutralidad para el 2021. En materia ambiental también ha logrado revertir la deforestación al pasar del 26% de cobertura forestal en 1980 al 52% en 2012.

Costa Rica ha demostrado significativos logros y un fuerte compromiso en su política social, con una creciente inversión pública en educación, salud y programas sociales.

En 2011 Costa Rica registró un gasto social (educación, salud, seguridad y asistencia social, así como vivienda y otros) de un 22.6% del PIB, mientras que el promedio latinoamericano fue de 18.1% y en algunos países como Guatemala (7.9%) y República Dominicana (7.5%) las cifras fueron mucho menores.

Las transferencias en especie (salud y educación) tienen el mayor impacto en la reducción de la desigualdad, al bajarla 22% respecto a los ingresos que reciben las personas del mercado (laborales y no laborales, antes del pago de impuestos y las transferencias monetarias y en especie del Estado).

En el caso de las transferencias monetarias del Estado, estas aumentan significativamente el ingreso de los hogares más pobres (primeros dos deciles).

Asimismo, la clase media ha crecido sistemáticamente en el país, al pasar de 18% en 1992 a cerca de 31% en los siguientes diez años, y a 40% en 2009, convirtiéndose Costa Rica en el cuarto país latinoamericano con mayor porcentaje de clase media.

Imagen: Green Planet

Y México tras los pasos de Costa Rica

El Senado de México creó el Grupo de Trabajo para el Seguimiento Legislativo de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) con el propósito de acompañar al Gobierno mexicano en la implementación de la Agenda 2030 y cumplir con sus 169 metas en el país. El grupo de trabajo estará conformado por los presidentes de 17 comisiones del Senado.

Este esfuerzo complementará las acciones que se tomen desde el poder ejecutivo y particularmente facilitará la labor del Consejo de Alto Nivel para el cumplimiento de los ODS.

Las medidas van desde la elaboración de mapeos de políticas existentes y la asignación de responsabilidades a las secretarías de Estado, hasta la identificación de prioridades y áreas de oportunidades de política pública, así como la creación de comisiones para la institucionalización de la aplicación de la Agenda 2030. También se trabaja en la recopilación de datos para monitorear el progreso.

Para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, todos deben participar, es decir, los Gobiernos nacionales y locales, los legisladores, la sociedad civil, las empresas, así como la ciudadanía en general, entre otros. 

El desafío de la implementación de los ODS, no es un tema menor, puesto que la Agenda 2030 reconoce que para que haya un mundo más próspero para todas y todos, es necesario enfrentar retos en materia de paz y justicia, así como de calidad en el acceso a los servicios; en la defensa y garantía de los derechos; en la transversalidad de las políticas públicas; y en temas presupuestales; pero también en cuestiones relativas al medio ambiente y al cambio climático.

Imagen: Green Planet

Una adecuada comprensión de los elementos que influyen en el bienestar de las personas es esencial para la puesta en marcha de políticas que mejoren nuestro día a día. El bienestar es multidimensional y cubre distintos aspectos de la vida que van del compromiso cívico a la vivienda, del ingreso familiar al balance vida‑trabajo, y de las competencias y habilidades a la salud y el medio ambiente. La evaluación exhaustiva de la calidad de vida requiere una amplia gama de medidas, centradas en el ser humano y su entorno, y capaces de reflejar las diversas experiencias de las personas. 

Contribuir a la comprensión de estos factores es el objetivo principal del informe ¿Cómo va la vida? de la OCDE. El estudio más reciente sobre el bienestar en 11 dimensiones de la vida, sugiere que los países de la OCDE siguen patrones diversos con respecto a sus puntos fuertes y débiles en términos del bienestar. Como es previsible, los países que se encuentran en el primer tercio de la OCDE en términos de producto interno bruto (PIB) per cápita tienden a tener buenos resultados de bienestar en general, particularmente en los indicadores de bienestar material, como ingresos de los hogares y remuneraciones. No obstante, independientemente de su nivel de PIB per cápita, los países de la OCDE pueden tener puntos considerablemente débiles en áreas como seguridad en el empleo, calidad del aire, asequibilidad de la vivienda y balance vida‑trabajo. Si bien durante mucho tiempo hemos sabido que en la vida hay más aspectos a tomar en cuenta que el PIB, en este informe se muestra en dónde hay margen incluso para que los países más ricos de la OCDE mejoren el bienestar de sus ciudadanos.

¿Está mejorando la vida?

En varios aspectos, el ciudadano promedio de la OCDE vive mejor ahora que en 2009, aunque los cambios en bienestar han sido mixtos, tanto entre países como entre indicadores. En la mayoría de los 2014 países de la OCDE, el ingreso familiar inició una lenta recuperación con respecto a los niveles alcanzados durante la crisis, pero los avances en otras áreas (como el desempleo de largo plazo, el horario de trabajo largo y la participación electoral) no han seguido el mismo patrón en muchos de los casos. Los países que experimentan las caídas más graves en el ingreso familiar desde 2009 (como Grecia, Portugal, Italia y España) continúan afectados en otras áreas, desde un alto desempleo y una menor remuneración, hasta menor asequibilidad de la vivienda. Si bien casi todos los países tuvieron algunas ganancias en las tasas de terminación de la educación media superior y en la esperanza de vida, desde 2009, estos resultados evolucionan en marcos de tiempo muy diferentes en relación con los resultados de bienestar material.



Desigualdades en el bienestar 


Los promedios nacionales muestran tan solo una parte del bienestar: diferentes grupos de la población pueden tener experiencias muy distintas en lo que se refiere al bienestar. Estas disparidades a menudo varían de un país a otro e implican mucho más que diferencias en el ingreso familiar. Las personas con un nivel educativo alto tienden a vivir más, pero los hombres (de 30 años) con educación superior pueden esperar vivir de 4 a 18 años más que sus vecinos con educación primaria, dependiendo del país. En varios países de la OCDE (Italia, Bélgica, Hungría, Australia, Luxemburgo y el Reino Unido), la tasa de desempleo de largo plazo entre los trabajadores jóvenes (de 15 a 24 años) es de por lo menos el doble de la tasa de aquellos en su edad más productiva. Además de tener niveles bajos de desigualdad de ingresos, los países nórdicos tienden a presentar diferencias mucho menores en los resultados de calidad de vida, lo cual incluye las diferencias relacionadas con el género y la edad. 


España tiene buenos resultados en algunas medidas de bienestar general del Índice para una Vida Mejor. España se sitúa por arriba del promedio en balance vida-trabajo, vivienda, estado de la salud, sentido de comunidad y seguridad personal, pero por debajo del promedio en ingresos y patrimonio, compromiso cívico, calidad medioambiental, educación y competencias, y empleo y remuneración.

Aunque el dinero no puede comprar la felicidad, es un medio importante para lograr estándares de vida más elevados. En España, el ingreso familiar disponible neto ajustado promedio per cápita es de 22.007 USD al año, cifra menor que el promedio de la OCDE de 29.016 USD al año. Hay una brecha considerable entre los más ricos y los más pobres; la población que ocupa el 20% superior de la escala de ingresos gana cerca de siete veces lo que percibe la población que ocupa el 20% inferior.

En términos de empleo, alrededor del 57% de las personas de 15 a 64 años de edad en España tienen un empleo remunerado, cifra menor que el promedio de la OCDE de 66%. Cerca del 62% de los hombres tienen un empleo remunerado, en comparación con el 52% de las mujeres. En España cerca del 6% de los empleados tienen un horario de trabajo muy largo, cifra menor que el promedio de la OCDE de 13%; y, entre ellos, el 8% de los hombres trabajan muchas horas en comparación con sólo el 3% de las mujeres.

Tener un buen nivel educativo y de competencias es un requisito importante para encontrar empleo. En España,el 57% de los adultos de 25 a 64 años han terminado la educación media superior, cifra mucho menor que el promedio de la OCDE de 76%. Esto se aplica más en el caso de las mujeres que de los hombres, ya que el 55% de ellos han terminado con éxito la educación media superior en comparación con el 58% de las mujeres. En lo que respecta a la calidad del sistema educativo, el estudiante promedio obtuvo un resultado de 490 puntos en lectura, matemáticas y ciencias en el Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés) de la OCDE. Esta calificación es más baja que la media de la OCDE de 497. En promedio en España, las niñas superaron a los niños por 1 punto, diferencia mucho menor que la brecha media de la OCDE de 8 puntos.

En el campo de la salud, en España la esperanza de vida al nacer es de 83 años, tres años más que el promedio de la OCDE de 80 años y una de las tasas más altas en la Organización. La esperanza de vida para las mujeres se sitúa en los 86 años, en comparación con 80 años para los hombres. El nivel de partículas atmosféricas PM2.5 —partículas contaminantes del aire lo suficientemente pequeñas como para penetrar en los pulmones y dañarlos— es de 11.6 microgramos por metro cúbico, cifra menor que el promedio de la OCDE de 14.05 microgramos por metro cúbico. España tiene una actuación por debajo del promedio de la OCDE en cuanto a la calidad del agua, pues el 71% de las personas dicen estar satisfechas con la calidad del agua, cifra menor que el promedio de la OCDE de 81%.

En lo que concierne al ámbito público, en España hay un fuerte sentido de comunidad y moderados niveles de compromiso cívico: el 96% de las personas creen conocer a alguien en quien pueden confiar cuando lo necesiten, cifra mayor que el promedio de la OCDE de 88% y una de las tasas más altas en la Organización.La participación electoral,una medida de la participación ciudadana en el proceso político, fue del 73% durante elecciones recientes, cifra mayor que el promedio de la OCDE de 68%. La condición social y económica puede afectar los niveles de voto; la participación electoral entre el 20% que ocupa el nivel superior de la escala de ingresos se estima en 81%, mientras que para el 20% que ocupa el nivel inferior se estima en 70%, diferencia ligeramente menor que la brecha promedio de la OCDE de 13 puntos porcentuales.

En general, los españoles están ligeramente menos satisfechos con su vida que el promedio de la OCDE. Al pedírseles que calificaran su satisfacción general ante la vida en una escala de 0 a 10, los españoles le otorgaron una calificación de 6.4, cifra menor que elpromedio de la OCDE de 6.5.

Medio Ambiente OCDE

La calidad del medio ambiente en que vivimos tiene un efecto directo en nuestra salud y bienestar. Un medio ambiente limpio es fuente de satisfacción, mejora el bienestar mental, permite a las personas recuperarse del estrés de la vida cotidiana y llevar a cabo actividades físicas. Por ejemplo, tener acceso a espacios verdes es esencial para la calidad de vida. Asimismo, nuestras economías dependen no sólo de trabajadores sanos y productivos, sino también de recursos naturales como el agua, la madera, la pesca, las plantas y los cultivos. Por consiguiente, proteger nuestro medio ambiente y recursos naturales sigue siendo una prioridad a largo plazo, tanto para nuestra generación como para las siguientes. Cada país de la OCDE tiene sus propias inquietudes en materia de medio ambiente, debido a diferencias en el consumo, la contaminación del aire y el agua, el clima, la industria y el comercio. Sin embargo, los países también necesitan cooperar y trabajar juntos, puesto que ciertos problemas medioambientales como el cambio climático y la destrucción de la capa de ozono no respetan las fronteras nacionales.

Contaminación del aire

La contaminación del aire en exteriores es un problema medioambiental importante que afecta directamente la calidad de vida de las personas. Pese a las intervenciones nacionales e internacionales y a las reducciones de las principales emisiones contaminantes, a nivel global los efectos de la contaminación urbana del aire en la salud continúan empeorando, y la contaminación del aire podría convertirse en 2050 en la principal causa medioambiental de mortalidad prematura. La contaminación del aire en los centros urbanos, a menudo provocada por el transporte y la quema a pequeña escala de madera o carbón, se relaciona con diversos problemas de salud, desde irritaciones oculares menores hasta síntomas respiratorios de mayor consideración a corto plazo, y trastornos respiratorios crónicos como asma, padecimientos cardiovasculares y cáncer de pulmón a largo plazo. Algunas de estas complicaciones requieren tratamiento hospitalario y pueden ser mortales. Los niños y los ancianos son particularmente vulnerables. 

Los niveles de partículas PM2.5 —partículas contaminantes del aire lo suficientemente pequeñas como para penetrar hasta la parte más profunda de los pulmones— se monitorizan en los países de la OCDE porque pueden dañar la salud humana y reducir la esperanza de vida. En varios países de la OCDE el porcentaje de la población expuesto a PM2.5 ha bajado. Sin embargo, en cerca de la mitad de los países, más del 90% de la población permanece expuesto a concentraciones por arriba del límite establecido por la Organización Mundial de la Salud de 10 microgramos por metro cúbico. En promedio, los países de la OCDE tienen concentraciones de PM2.5 que ascienden a 14.05 microgramos por metro cúbico. En la publicación OECD Environmental Outlook to 2050 se prevé que el número de muertes prematuras relacionadas con la exposición a partículas PM10 y PM2.5 aumentará de poco más de un millón en el mundo en el año 2000 a cerca de 3.5 millones en 2050.

Calidad del agua

Tener acceso a agua limpia es fundamental para el bienestar humano. Gestionar el agua para cubrir esa necesidad es un desafío importante y creciente en muchas regiones del mundo. Un gran número de personas sufre de escasez de agua y de una calidad insuficiente de la misma. A pesar de los avances significativos logrados en los países de la OCDE en cuanto a la reducción de la contaminación del agua desde fuentes fijas como plantas de tratamiento de aguas residuales industriales y municipales, la contaminación difusa causada por la agricultura y desagües urbanos sigue siendo un desafío y no siempre resulta fácil discernir las mejoras en la calidad del agua potable. En promedio, el 81% de los habitantes de los países de la OCDE dicen estar satisfechos con la calidad del agua.



El medio ambiente en España

Aspectos clave

En España, los niveles de partículas PM2.5 son de 11.6 microgramos por metro cúbico, cifra menor que el promedio de la OCDE de 14.05 microgramos por metro cúbico, pero mayor que el límite anual recomendado de 10 microgramos por metro cúbico establecido por la Organización Mundial de la Salud.

En España, el 71% de los habitantes dicen estar satisfechos con la calidad del agua, cifra menor que el promedio de la OCDE de 81%.


Mejores políticas para una vida mejor 2016. Promover vehículos más limpios

El informe destaca que España es el tercer mayor fabricante europeo de automóviles y el mayor fabricante de vehículos comerciales ligeros. En 2012, España puso en marcha el Programa de Incentivos al Vehículo Eficiente (PIVE), con el fin de reducir el impacto ambiental negativo del uso de vehículos en el país al modernizar las existencias de vehículos. El programa proporcionó un subsidio para remplazar los vehículos de pasajeros de más de 10 años de antigüedad y los vehículos comerciales ligeros de más de siete años de antigüedad por modelos de mayor eficiencia que utilizan menos combustible y generan menos emisiones de CO2. Para mediados de 2014, 2.885 fabricantes de automóviles estaban registrados como colaboradores. Tras los buenos resultados del programa, se decidió prorrogarlo por cuatro etapas adicionales.

Se espera que el PIVE arroje beneficios importantes en materia de reducción de contaminación, incluida la baja de emisiones de CO2. Se ha remplazado ya a cerca de 365.000 vehículos de pasajeros y vehículos comerciales ligeros. Según una evaluación inicial, el PIVE generará ahorros en combustibles cercanos a 127 millones de litros al año y reducirá alrededor de 262.000 toneladas de emisiones de CO2 al año. Un análisis de la OCDE y la ITF (Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte) de la eficacia de estos programas de remplazo destaca la necesidad de contar con incentivos focalizados y suficiente diferenciación, así como de controlar el tipo de vehículo sustituto elegido.


+ info: OCDE

Los asistentes a los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Río 2016 pueden estar seguros de que su visita no dañará el medio ambiente gracias a los consejos sobre turismo sostenible y a las guías de lugares respetuosos con el entorno elaborados en el marco de la nueva edición de la campaña Pasaporte Verde que apoya el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, PNUMA.

La ciudad de Río de Janeiro será sede de los Juegos Olímpicos entre el 5 y el 21 de Agosto de 2016. El evento recibirá a 10.500 deportistas de 206 países que en solo 17 días disputarán 306 pruebas diferentes. Ante este gran evento, la ciudad espera recibir entre 350.000 y 500.000 visitantes extranjeros

El turismo supone 5% de las emisiones globales de CO2 y las proyecciones muestran que, si no se actúa pronto, podrían triplicarse en 2035.

Bajo el lema “Yo cuido de mi destino”, la Iniciativa Pasaporte Verde de Río aconseja a los visitantes sobre cómo reducir su impacto en el medio ambiente y al mismo tiempo hacer su estancia más interesante y relajante. Las recomendaciones de viaje van desde cómo hacer un equipaje pequeño y reducir al mínimo sus necesidades de transporte local hasta cómo participar en la viva cultura de Brasil.

La información, que está disponible en el sitio web y en una aplicación de teléfono inteligente libre, incluye itinerarios que ayudarán tanto a los locales como a los extranjeros a descubrir Río de Janeiro, las cinco ciudades que acogen los torneos de fútbol y otros destinos en todo Brasil de una forma auténtica y teniendo el menor impacto posible. Sólo para Río hay diez itinerarios, que van desde salidas nocturnas hasta excursiones en la montaña.

La guía incluye un listado de hoteles, bares y restaurantes que siguen prácticas de negocio sostenibles y que los visitantes pueden premiar con su visita. Todos se han comprometido a, por ejemplo, ahorrar agua, reducir el desperdicio de alimentos o tener más responsabilidad social. Los visitantes pueden informar en línea si las promesas que han hecho estos locales públicamente se mantienen.

La campaña Pasaporte Verde Río 2016 forma parte de un esfuerzo importante por parte de los organizadores de los Juegos Olímpicos de reducir el impacto del evento de 17 días, que se espera que atraiga hasta un millón de visitantes extranjeros. Anteriores eventos deportivos internacionales han sido criticados por dejar un legado de degradación del medio ambiente y por construir infraestructuras inadecuadas.


En Río 2016, la sede del Comité Organizador y muchas otras instalaciones de los Juegos son estructuras temporales que se desmantelarán y reciclarán después. Además, el transporte público se aumentará durante los Juegos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y se han aprobado nuevas normas de contratación que favorecen a los proveedores más sostenibles.

A pesar de estos esfuerzos, la huella de carbono de los Juegos es significativa. Es por esta razón que el PNUMA y el Comité Organizador, junto con el gobierno de Brasil, están intensificando su promoción de productos y servicios sostenibles así como la conciencia ambiental entre los turistas, con el objetivo de dejar la responsabilidad ambiental como un legado de los Juegos.

El PNUMA puso en marcha la campaña Pasaporte Verde en 2008 con varios socios que incluían a los gobiernos de Francia y Brasil con el fin de promover el turismo sostenible ayudando a los viajeros a tomar decisiones más responsables. La campaña es parte de esfuerzo más amplio de la organización para apoyar el desarrollo de modelos más sostenibles de consumo y producción a escala global.

En 2014, el PNUMA y los ministerios brasileños del Medio Ambiente, Deporte y Turismo lanzaron una edición especial del Pasaporte Verde para la Copa Mundial de Fútbol de Brasil.

En virtud de su acuerdo de colaboración con el Comité Organizador, el PNUMA también ha realizado un seguimiento y evaluación de las actividades a favor de la sostenibilidad de Río 2016 y ha ayudado a los organizadores a comprometerse más con la sociedad civil.

Más información (en inglés): http://www.unep.fr/greenpassport/



Imagen: Pixabay
Las ciudades europeas no necesitan mirar más allá de Ljubljana en busca de inspiración sobre la forma de reducir los residuos y utilizar los recursos de una manera más inteligente.

La capital de Eslovenia, que es en 2016 la Capital Verde Europea, es la primera capital europea que está cerca de lograr una sociedad sin residuos donde los productos y los recursos son reciclados o reutilizados, y casi nada termina en los vertederos. El sueño de todo economista circular

Es un logro notable, llevado a cabo en la última década, en la que los responsables políticos , las empresas y los ciudadanos han trabajado juntos para crear un entorno urbano más sostenible. Las mejoras implementadas en Ljubljana demuestran que las medidas ambientales no son un gasto, sino que se trta de una inversión a futuro y aumentan la calidad de vida de los ciudadanos.

Ciudad embajadora para el desarrollo sostenible 


Para celebrar su premio, Ljubljana actuará como embajadora para el desarrollo urbano sostenible, con el fin de compartir y promover las mejores prácticas puestas en marcha para tener un impacto positivo tanto en el entorno urbano como en calidad de vida. 

El cuidado del medio ambiente urbano significa el cuidado de la salud y el bienestar de las personas que viven en nuestras ciudades. En Ljubljana se ha demostrado que con una buena inversión se pueden obtener grandes beneficios tangibles e intangibles.

La estrategia de economía circular puesta en marcha facilita el reciclaje y la reutilización, mejora la separación y tratamiento de residuos, y anima a los ciudadanos y las empresas para reducir la cantidad de residuos que generan. 

Entre los cinco finalistas de Capital Verde Europea 2016, Ljubljana fue la única ciudad sin una planta de incineración de residuos o con planes para construir una. En su lugar, se han centrado en soluciones alternativas, incluyendo un plan de gestión integral de residuos que se ha alcanzado progresos significativos hacia el desarrollo de una sociedad de residuos cero.

La ciudad fomenta activamente el reciclaje de productos a través de su Centro de Reutilización Pública - una tienda equipada con muebles de segunda mano - donde en promedio se intercambian 75 productos, se venden 100 , y otros se recogen y se reparan. La iniciativa, que es gestionada por la firma de gestión de residuos pública Snaga, ahora se está extendiendo al resto del pais. También es de destacar que el programa educativo de Ljubljana enseña a los jóvenes la importancia de la creatividad, la innovación, el espíritu empresarial social y la economía verde.

Reutilizando más, perder menos

A través de una mayor conciencia de la importancia de la reutilización de productos y recursos, los residentes de Ljubljana han reducido la cantidad de residuos que generan un 15% durante los últimos 10 años.En 2014, cada persona en promedio, produjo 283 kg de residuos, que es un 41% inferior a la media europea. 

El reciclaje y recogida de residuos en puntos de fácil acceso, junto con la recogida puerta a puerta de algunos tipos de residuos urbanos, son prácticas que aseguran que alrededor de dos tercios de los residuos domésticos y de empresas son reciclados o compostados. Como resultado, la cantidad de materiales recuperados en la ciudad aumentó de 16 kg por persona en 2004 a 145 kg en 2014, lo que reduce la cantidad de basura que termina en los vertederos en un 59%. 

La recogida y separación es gestianada por Snaga que opera una de las más modernas instalaciones de tratamiento de residuos en Europa. Desarrollado con el apoyo de los Fondos de Cohesión de la UE, el Centro Regional para la Gestión de Residuos fuera de Ljubljana es el mayor proyecto medioambiental en Eslovenia. Los Fondos Estructurales de la UE han proporcionado 78 millones € para esta infraestrucutura. 

La planta está configurada para producir 25.000 toneladas de materias primas secundarias , y energía verde, a partir de los residuos recibidos. Mediante el uso de tecnología de última generación, se asegura que sólo alrededor del 5-10% de los residuos que recibe termine en los vertederos. Todo lo demás, desde el papel y plásticos de vidrio y metal, se recicla. La materia orgánica se transformen en biogás para alimentar la instalación, o se convierte en compost para espacios verdes de Ljubljana. 

A su vez se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero, como el metano, causadas por la descomposición de los residuos orgánicos en los vertederos, y evita la contaminación de las aguas subterráneas. 

 Ljubljana tiene objetivos ambiciosos para el futuro, como por ejemplo aumentar la recogida selectiva al 75% y reducir los desechos residuales anuales a 60 kg por persona en 2025, lo que garantiza su condición continua como una ciudad verde a modo de ejemplo para el futuro. 




Enlaces de interés:


Imagen: Pixabay
El transporte conecta personas, culturas, ciudades, países y continentes. Es uno de los principales pilares de la sociedad y la economía moderna, lo que permite a los productores vender en todo el mundo y los viajeros a descubrir nuevos lugares. Las redes de transporte también garantizar el acceso a los servicios públicos esenciales, como la educación y la salud, lo que contribuye a una mejor calidad de vida. También ayuda a estimular la economía en las zonas remotas, es un sector que crea un gran número de puestos de trabajo y difunde la riqueza.

Pero cada vez más se utilizan medios dependientes de combustibles fósiles como aviones y automóviles, causando también más contaminación y poniendo en riesgo el medio ambiente y la salud . El informe Signals 2016 de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) explora cómo sector del transporte dependiente del carbono se puede convertir en un sistema de movilidad limpio e inteligente.

El transporte también juega un papel decisivo en la formación de la forma en que vivimos : la comida, la ropa y los residuos domésticos, tienen que ser transportados; influye en qué productos están en oferta y lo que consumimos; y utilizamos los sistemas de transporte para ir al trabajo, la escuela, el teatro y el día de fiesta. Hoy en día las conexiones de tren de alta velocidad hacen posible largos viajes diarios, permitiendo a la gente a vivir cientos de kilómetros de distancia de su trabajo.


El informe de la AEMA, Señales 2016 - Hacia la movilidad verde e inteligente, va más allá de datos y estadísticas de transporte, dando una explicación a fondo de los hechos claves y tendencias y desafíos ambientales que debe encarar el sector del transporte, y las decisiones ambientales que tenemos que adoptar para garantizar una movilidad verde y eficiente. 


El transporte sustenta nuestra sociedad y la economía moderna. Al mismo tiempo, es responsable de una cuarta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero de la UE, y como impactos ambientales más significativos provoca contaminación del aire, acústica y fragmentación del hábitat. La Unión Europea ya ha tomado medidas para mitigar los efectos de la contaminación del transporte, y ha puesto en marcha una estrategia para crear una economía baja en carbono para el año 2050, en la que el transporte juega un papel clave en la reducción de las emisiones. 



Hoy en día la demanda de transporte en Europa es significativamente mayor que en 2000 y se espera que continúe creciendo. De acuerdo con estimaciones de la Comisión Europea , en el año 2050 se proyecta un crecimiento de más del 50 % del transporte de mercancías y en un 80 % en comparación con los niveles de 2013 el transporte de pasajeros .


El 94% del combustible que consume el sector del transporte de la UE proviene del petróleo. Está claro que la descarbonización del sector de transporte de Europa tomará su tiempo. Se requiere una combinación de medidas, incluyendo una mejor planificación urbana, mejoras tecnológicas y una mayor utilización de combustibles alternativos. Un transporte más limpio y más inteligente en realidad puede satisfacer las necesidades de Europa y al mismo tiempo ofrecer beneficios para la salud pública y el medio ambiente, incluyendo un aire más limpio, menos accidentes, menos congestión y menos contaminación acústica. 


Por otra parte , a pesar de la importancia central de transporte para nuestra economía y calidad de vida, no se presta suficiente atención a la preparación de la infraestructura y a los retos que plantea el cambio climático. ¿Pueden afrontar el sector ferroviario, aérero y las infraestructuras de carreteras el incremento de las temperaturas? Las interrupciones en los servicios de transporte (cenizas de volcán en la atmósfera , inundaciones en carreteras carreteras, o vías férreas dañadas debido a las condiciones meteorológicas extremas) pueden tener graves consecuencias para los viajeros y las empresas, mucho más allá de la zona afectada . El sistema de transporte también tiene que adaptarse a los cambios en la demografía de Europa. ¿Cómo puede el transporte público puede adaptar a las necesidades de movilidad de una población cada vez mayor?




Señales de 2016 incluye artículos centrados en la situación del sector de transporte de Europa, su impacto en la salud pública, la cuestión de recorrido de los alimentos, la aviación y el transporte marítimo, además de una entrevista sobre cómo las ciudades pueden planificar la movilidad inteligente y el cambio climático.

+ info: AEMA