Mostrando entradas con la etiqueta Biodiversidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Biodiversidad. Mostrar todas las entradas


BioCultura Madrid sigue creciendo. Este año tendremos un 56% más de espacio expositivo,  y, por tanto, más expositores, más actividades y más público. Todo está en marcha ya para que Ifema, del jueves 9 al  domingo 12 de noviembre, sea una fiesta de la ecología. Este año, la comunidad autónoma protagonista es Galicia.

La 33 edición de BioCultura llega a Madrid con la fuerza del sector ecológico, que está viviendo su momento dulce. Ángeles Parra, directora de la feria, nos dice: “BioCultura es un reflejo del sector ‘bio’ y está claro que el sector ecológico está en plena explosión. Pues la feria no iba a ser menos. Estamos en un momento muy importante para el sector orgánico. Estamos en plena democratización del consumo ‘bio’. Esto tiene sus virtudes y sus peligros. La feria también se hace eco de eso con una jornada dedicada al momento que estamos viviendo y al paso de los productos ecológicos a las grandes superficies”.



GALICIA
BioCultura Madrid tiene como comunidad autónoma protagonista del año a Galicia. José Antonio Fernández es uno de  los hombres más conocidos del sector y vicepresidente del CRAEGA, el Consello Regulador da Agricultura Ecolóxica de Galicia. Ha dicho: “Estamos ultimando todos los detalles; apostamos por una imagen diferenciadora del resto de participantes. Realizaremos diversas actividades a lo largo de la duración de la feria para llevar el sabor de los productos certificados de Galicia a las miles de personas que se darán cita en Ifema en la próxima edición. Aconsejo al público asistente que nos visite, estaremos presentes más de treinta de empresas gallegas”.

BIOCULTURA, XXXIII AÑOS EN MADRID
Vida Sana celebra con la edición 2017 de BioCultura Madrid su 33 edición en la capital del Estado. Serán más de 20.000 referencias de productos de alimentación ecológica, el sector que conforma el mayor sector de la feria. La alimentación “bio” en BioCultura está acompañada de otros sectores como son productos para la higiene y la cosmética con ingredientes certificados; textil orgánico; bioconstrucción y ecomateriales, muebles y decoración para la vivienda; energías renovables; economía del bien común, terapias y medicinas complementarias; ahorro y reciclaje; ecología; medio ambiente; turismo rural y casas de reposo; juguetes; artesanías; música; libros y revistas. En esta ocasión BioCultura dedicará un gran espacio al sector de la cosmética ecológica y la moda sostenible. Porque BioCultura representa una nueva forma de vivir, con respeto, armonía y sostenibilidad. Armonía exterior e interior. 

“DALE UN GIRO A TU VIDA”
El lema está muy claro: “BioCultura es la feria del gran cambio: dale un giro a tu vida”. BioCultura sigue creciendo, igual que todo el sector “bio”, mientras la economía petrodependiente nos conduce a la sexta extinción. Mientras los políticos, las instituciones gubernamentales, las grandes multinacionales y las entidades internacionales siguen ancladas en una visión manipulada de la realidad, aceleremos nosotros la transición con cambios profundos en nuestros hábitos de vida hacia una sociedad en armonía con nuestro planeta. Para que cambie el mundo, es preciso que cambiemos primero cada uno de nosotros. Hay que darle un giro importante a nuestras vidas: nuestras formas de consumo y de vida son las que decantan el mundo hacia la destrucción o hacia la regeneración.  Las personas que giran hacen girar el universo también hacia un lado u otro: la interdependencia entre nosotros y el universo es absoluta. El regreso a una vida en armonía con la Tierra depende en gran medida de nosotros mismos, de nuestro giro de cada día, de nuestras elecciones cotidianas. 400 actividades paralelas a la feria forman parte de esa información y de ese importante giro que necesita nuestro mundo para sobrevivirse a sí mismo.

PARA PROFESIONALES
BioCultura es la cita para los profesionales que quieren acercarse al mundo de los productos ecológicos en el más estricto sentido del término. Cada uno de los sectores tiene así la oportunidad de conocer directamente a distribuidores y operadores y de realizar sus transacciones comerciales de una forma sencilla, directa y completa. Empresarios, tenderos, prescriptores, importadores, exportadores, cocineros, gerentes, directores de empresa, gestores de recursos humanos, ecochefs, nutricionistas, médicos y profesionales de otras muchas artes y disciplinas acuden a BioCultura porque saben que allí encontrarán lo que están buscando.

PARA CONSUMIDORES
La prioridad de BioCultura es que se multiplique el consumo “bio” interno dentro de las fronteras del estado. Se trata, sobre todo, de promocionar las virtudes de la alimentación ecológica ante la población. De que todo el mundo pueda conocer y amar los alimentos ecológicos y todo lo que está alrededor de ellos. Para ello, BioCultura acerca el productor al consumidor en forma de estands, de degustaciones en el showcooking, jornadas, mesas redondas, charlas, etc. Nadie puede llegar a amar algo que no conoce. 

UNA GUÍA PARA LA VIDA
BioCultura ofrecerá más de 400 actividades paralelas. Información libre e independiente, que pretende dar las claves para, con nuestras opciones de consumo y nuestros hábitos diarios, optar por una vida más acorde a nuestras necesidades y en armonía con los ecosistemas del planeta. Charlas, debates, conciertos, talleres, mesas redondas… Todo está encaminado a promocionar esas otras formas de vivir, de producir y de consumir que ya están aquí y que han venido para quedarse… 
Coincidiendo con BioCultura se celebrará la 11ª edición de MamaTerra, con una gran variedad de actividades lúdicas para los más pequeños: talleres de cocina, huerto biológico, talleres de reciclaje y energías renovables… Música, cine… para disfrutar en familia.

LAS CIFRAS
Más de 74.000 visitantes.
Más de 400 actividades.
Expositores: 820 (Alimentación ecológica: 58% con cerca de 20.000 referencias), Cosmética eco-natural: 11%, Terapias: 8%, Casa sana: 6%, Moda sostenible: 9% , Artesanías: 3%, Música y publicaciones: 3%, Turismo Responsable: 2%).

PRODUCCIÓN ECOLÓGICA EN ESPAÑA (Datos MAGRAMA)
Superficie en hectáreas: 1’97 millones de hectáreas
España, en el top ten mundial en consumo bio
Mercado español: 1.500 millones de euros
Gasto per cápita: 33 euros/habitante/año
Total de operadores (productores, elaboradores, comercializadores): 39.653.
Tasa de crecimiento anual del sector: 15-20%


TOMA NOTA
¿Dónde? Pabellón 8 y 10 - Feria de Madrid-IFEMA. Campo de las Naciones. Madrid
Cuándo: Del 9 al 12  de noviembre
Horarios: de 10 a 20h

Guía de actividades

Más info: www.biocultura.org

Las montañas ocupan 22% de la superficie terrestre en las cuales habitan 1.200 millones de personas que dependen de las reservas de agua, agricultura, hidroelectricidad y biodiversidad que estas proporcionan. Los factores que que preocupan a los habitantes y amantes de las montañas están relacionados con los impactos del cambio climático, como el deshielo de glaciares y el permafrost que contribuye a la caída de rocas y deslizamientos del terreno. Estas acciones representan una amenaza para las personas y el ganado y pueden ocasionar graves daños a cosechas y propiedades.

Las montañas se encuentran entre las regiones más sensibles al cambio climático. Algunos de los indicadores más visibles del cambio climático provienen de las zonas de montaña, como el retiro generalizado de los glaciares que se ha observado desde las regiones polares a las tropicales en las últimas décadas. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático IPCC viene destacando claramente la posición sensible de las zonas de montaña en sus informes.

Las montañas proporcionan agua dulce a la mitad de la población mundial y son el hogar de la mitad de todos los puntos calientes de la biodiversidad mundial. Son también áreas de recreo en un mundo cada vez más urbanizado. Esto plantea preguntas cruciales: ¿cómo afectarán estos servicios vitales al cambio climático? ¿Las zonas de montaña seguirán proporcionando la misma cantidad de agua dulce que en el pasado? ¿Cuál será la magnitud y el impacto del cambio climático en las montañas y sus tierras bajas adyacentes? ¿Dónde tendrán lugar los cambios y quiénes serán los más afectados?

Cambio Climático y Montañas

Según el informe de la FAO Montañas y Cambio Climático, se espera que las emisiones de gases de efecto contribuyan al calentamiento global en el período 1990-2100 en un promedio de entre 1,1 y 6,4 ° C, dependiendo de la liberación global de emisiones.

Este calentamiento no será uniforme, pero variará considerablemente entre diferentes regiones. En general, será mayor sobre la tierra y en las altas latitudes del hemisferio norte.

Las proyecciones de precipitación muestran aumentos en las regiones del monzón y en latitudes medias y altas, y una disminución en los subtrópicos. El área de nieve cubierta se reducirá en general y la mayoría de los glaciares y las capas de hielo perderán masa o desaparecerán a largo plazo.



El cambio climático es hoy una realidad, y algunas de las mejores pruebas, como el derretimiento de los glaciares las encontramos en las zonas de montaña. Muchos científicos creen que los cambios en los ecosistemas de montaña pueden dar una idea de lo que podría suceder actuando así como sistemas de alerta temprana.

Las montañas existen en muchas regiones del mundo. Ocupan posiciones muy diferentes en el globo y difieren en forma, extensión, altitud, cobertura vegetal y régimen climático. Por lo tanto, se verán afectados de manera diferente por el cambio climático. Sin embargo, comparten algunas características comunes relacionadas con el cambio climático:

En primer lugar, las zonas de montaña tienen una topografía marcada y compleja, por lo que sus climas varían considerablemente en distancias cortas. Por lo que las proyecciones de cambio climático son difíciles de hacer. Desafortunadamente registros de clima de montaña que permitan establecer proyecciones a largo plazo existen para muy pocas áreas tales como los Alpes europeos.

En segundo lugar, la temperatura cambia con la altitud. Los impactos de un clima más cálido son diferentes para diferentes elevaciones. Las áreas de las zonas de nieve o de congelación se verán afectadas especialmente, ya que podrían sufrir un desplazamiento en altura o desaparecer. Cada grado Celsius de aumento de temperatura hace que la línea de nieve aumente en altura en promedio unos 150 m, e incluso más en las zonas más bajas.
En estas regiones la precipitación cambiará de nieve a lluvia. La disminución en la cubierta de nieve conducirá a un calentamiento por encima de la media de las montañas, porque las superficies sin nieve absorben mucha más radiación que las superficies cubiertas de nieve.

En tercer lugar, el derretimiento de los glaciares y el permafrost desencadenarán la liberación de suelo y aumentará el peligro por desprendimientos de rocas, flujos de escombros y deslizamientos de suelo y lodo. Otro riesgo específico es el aumento de lagos glaciales y la amenaza de desbordamiento de los mismos.

En cuarto lugar, las montañas desempeñan un papel importante en la influencia de los fenómenos climáticos. Actúan como barreras para el flujo del viento, lo que induce mayor precipitación en barlovento, y precipitación reducida y temperaturas más cálidas en el lado de sotavento. Los cambios en los patrones de flujo del viento atmosférico podrían ocasionar respuestas de precipitación a nivel local en las zonas de montaña, que podrían ser mucho más acusadas que el promedio regional. Por ejemplo, las simulaciones de modelos muestran que en las montañas escandinavas, un flujo más húmedo de viento del oeste podría inducir hasta un aumento del 70% en la precipitación.







 
La mayoría de los arrecifes de coral del mundo sufrirán blanqueamiento cada año si las tendencias ambientales continúan y no se reducen los gases de efecto invernadero, según informa el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

La predicción surge de un nuevo estudio patrocinado por ese organismo de la ONU y varias agencias ecológicas internacionales, en el que se evaluaron las proyecciones de cambio climático para prever qué corales serían afectados, cuando y a qué nivel. 

Los arrecifes de Taiwán y los archipiélagos de Turcos y Caicos serían los primeros en sufrir blanqueamiento coralino anual, seguidos por los de Bahréin, Chile y la Polinesia Francesa. 

Las conclusiones del estudio, publicadas en el diario científico Nature Scientific Reports  debemos servtenidas en cuetac como una oportunidad para que los gobernantes prioricen la protección de los arrecifes.

Las proyecciones nos muestran que todavía hay tiempo para actuar antes de que sea tarde. El informe indica que los arrecifes comenzarán a sufrir un blanqueamiento anual en el año 2043 y que cerca de un 5% estarán afectados una década antes. 

Sin embargo, si los Gobiernos cumplen con la reducción de emisiones acordada en el Acuerdo de París sobre Cambio Climático, los corales tendrían otros 11 años para adaptarse a los océanos en proceso de calentamiento. 

Entre 2014 y 2016, se produjo el mayor  blanqueamiento coralino registrado hasta el momento en la Gran Barrera de Coral en Australia, afectando al 90% de su superficie. 

El episodio de blanqueamiento global

Los corales que crean los  arrecifes se blanquean cuando la temperatura del mar, más cálida de lo normal, afecta a su relación con las  algas simbiontes, llamados zooxantelas, que residen dentro de sus tejidos. Los corales pueden recuperar sus zooxantelas, y sobrevivir o morir, si el estrés por causado por el aumento de temperatura persiste. 

Actualmente estamos en el evento de blanqueamiento de coral más largo del mundo registrado hasta la fecha. El calentamiento oceánico sin precedentes y prolongado en el tiempo ha desencadenado un episodio global de blanqueamiento de coral que comenzó en 2014 y puede extenderse hasta 2017. La duración del evento implica que los corales en algunas partes del mundo no tuvieran tiempo para recuperarse en 2014 o 2015 antes de experimentar el siguiente episodio de blanqueo anual. 

Los modelos climáticos sugieren que esta tendencia puede convertirse en la norma en las próximas cinco décadas; es decir, estamos hablando de blanqueo recurrente, sin tiempo para que los corales puedan recuperarse.




Los servicios ecosistémicos son la multitud de beneficios que la naturaleza aporta a la sociedad. Los servicios ecosistémicos hacen posible la vida humana, por ejemplo, al proporcionar alimentos nutritivos y agua limpia; al regular las enfermedades y el clima; al apoyar la polinización de los cultivos y la formación de suelos, y al ofrecer beneficios recreativos, culturales y espirituales. 

Si bien se estima que estos bienes tienen un valor de 125 billones de USD, no reciben la atención adecuada en las políticas y las normativas económicas, lo que significa que no se invierte lo suficiente en su protección y ordenación. 

La importancia de la biodiversidad

La biodiversidad es la diversidad existente entre los organismos vivos, es esencial para la función de los ecosistemas y para que estos presten sus servicios. La biodiversidad comprende tanto la diversidad dentro de una especie o un ecosistema como la diversidad entre especies o ecosistemas. Los cambios en la biodiversidad pueden influir en el suministro de servicios ecosistémicos. La biodiversidad, al igual que los servicios ecosistémicos, ha de protegerse y gestionarse de forma sostenible.

Los ecosistemas proporcionan cuatro tipos de servicios al mundo

Servicios de abastecimiento, son los beneficios materiales que las personas obtienen de los ecosistemas, por ejemplo, el suministro de alimentos, agua, fibras, madera y combustibles.

Servicios de regulación, son los beneficios obtenidos de la regulación de los procesos ecosistémicos, por ejemplo, la regulación de la calidad del aire y la fertilidad de los suelos, el control de las inundaciones y las enfermedades y la polinización de los cultivos.

Servicios de apoyo, son necesarios para la producción de todos los demás servicios ecosistémicos, por ejemplo, ofreciendo espacios en los que viven las plantas y los animales, permitiendo la diversidad de especies y manteniendo la diversidad genética.

Servicios culturales, son los beneficios inmateriales que las personas obtienen de los ecosistemas, por ejemplo, la fuente de inspiración para las manifestaciones estéticas y las obras de ingeniería, la identidad cultural y el bienestar espiritual.

Los servicios ecosistémicos en la actividadad agroforestal

La base de recursos naturales y los servicios ecosistémicos son los cimientos de todos los sistemas agrícolas y alimentarios. Con vistas a garantizar la prestación de servicios ecosistémicos esenciales, es necesario respaldar y mantener las funciones de los ecosistemas y proteger la biodiversidad.

La agricultura, la ganadería, la actividad forestal y la pesca se benefician de los servicios ecosistémicos y, a su vez, los proporcionan. Los efectos que estos sectores producen en los servicios ecosistémicos pueden ser positivos o negativos, por ejemplo:

Efectos positivosEfectos negativos
La agricultura proporciona hábitats a las especies silvestres y crea paisajes con valor estético
Los plaguicidas, así como la homogeneización del paisaje, pueden reducir la polinización natural
Los bosques ayudan a mantener ecosistemas acuáticos saludables y proporcionan fuentes fiables de agua limpia
La deforestación y la ordenación deficiente pueden hacer aumentar las inundaciones y los corrimientos de tierras durante los ciclones
Los excrementos animales pueden ser una fuente importante de nutrientes y de dispersión de semillas y pueden mantener la fertilidad de los suelos en los pastizales
El exceso de excrementos animales y su gestión deficiente pueden conllevar la contaminación del agua y poner en peligro la biodiversidad acuática
La acuicultura sostenible e integrada puede mejorar la función de protección contra inundaciones que ejercen los manglares
La pesca excesiva tiene consecuencias devastadoras en las comunidades de los océanos, puesto que desestabiliza la cadena alimentaria y destruye los hábitats naturales de numerosas especies acuáticas
Fuente: FAO



 
La FAO ha publicado un nuevo estudio en materia de la biodiversidad, área que cubre diferentes sectores: la agricultura, la pesca y la silvicultura. Proporciona ejemplos de proyectos sobre el terreno y arroja luz sobre las políticas internacionales en materia de biodiversidad. 

El documento explica cómo la biodiversidad y los ecosistemas favorecen al bienestar de las personas y proporcionan una alimentación sana, agua potable, protección y recursos naturales para nuestras necesidades básicas. La agricultura es uno de los mayores usuarios de la biodiversidad, pero también tiene el potencial de contribuir a la conservación de dicha biodiversidad. 

Dado que la agricultura ocupa más de un tercio del territorio de la mayoría de los países del mundo, si se gestiona de forma sostenible puede contribuir a funciones ecosistémicas de relevancia. Entre estas, cabe destacar el mantenimiento de la calidad del agua, el control de la erosión, el control biológico de las plagas y la polinización. 

Nuestra capacidad para disfrutar de los servicios ecosistémicos en el futuro depende en gran medida de cómo los entendamos, valoremos y gestionemos, tanto dentro como fuera de los sistemas de producción agrícola. Para conseguir este objetivo, los diferentes sectores tienen que colaborar.

Según el documento, el reto actual más importante consiste en lograr el modo de aumentar la producción para satisfacer la creciente demanda de alimentos, piensos y bioenergía, conservando al mismo tiempo la biodiversidad y reduciendo la presión sobre los recursos naturales y los ecosistemas. 

La biodiversidad es crucial para la seguridad alimentaria y la nutrición.

Es necesaria para producir sosteniblemente suficientes alimentos nutritivos de cara a los desafíos a los que nos enfrentamos, tales como el cambio climático, el crecimiento poblacional y los cambios en la alimentación de las personas. La producción debe abordar no solo la cantidad de comida o calorías, sino también los nutrientes de alto valor, tales como vitaminas, minerales y otros micronutrientes. En los ecosistemas agrícolas, el mantenimiento de la diversidad biológica es importante tanto para la producción de alimentos como para conservar los cimientos ecológicos necesarios para sostener la vida y los medios de subsistencia.

La agricultura es uno de los mayores usuarios de la biodiversidad, pero también tiene el potencial de contribuir a la conservación de dicha biodiversidad. 

Dado que la agricultura ocupa más de un tercio del territorio de la mayoría de los países del mundo, si se gestiona de forma sostenible puede contribuir a funciones ecosistémicas de relevancia. Entre estas, cabe destacar el mantenimiento de la calidad del agua, el control de la erosión, el control biológico de las plagas y la polinización. 

Se necesita una buena gobernanza, así como marcos e incentivos administrativos para facilitar la incorporación de la perspectiva de la biodiversidad.

En el marco de su compromiso con la biodiversidad agrícola y la interacción entre biodiversidad y agricultura, la FAO contribuye mediante sus políticas, programas y actividades a la conservación y el uso de la biodiversidad para la alimentación y la agricultura.

Alimentar a un mundo cambiante: El reto en eterno crecimiento

A pesar de las iniciativas mundiales en varios frentes y de los casos de éxito en muchos países, todavía hay casi 800 millones de personas que sufren de hambre crónica y más de 150 millones de niños menores de 5 años padecen de crecimiento retardado (baja estatura para su edad). El Estado mundial de la agricultura y la alimentación 2016 indica que en 2050 se necesitará cerca de un 60% más de alimentos accesibles respecto a 2006 para hacer frente al crecimiento demográfico y a la modificación de los hábitos alimentarios. 

 

Los temas relacionados con la alimentación y la nutrición son complejos y los países se enfrentan cada vez más a una doble carga de malnutrición. Las cifras mundiales de obesidad han aumentado en una proporción superior al doble desde 1980. En 2014, 1.900 millones de adultos y 41 millones de niños menores de 5 años padecían de sobrepeso u obesidad, lo cual conlleva grandes costes sanitarios en los países. La mayoría de la población mundial vive en países en los que hay más muertes por sobrepeso u obesidad que por insuficiencia ponderal. 

Además, la FAO estima que hasta un tercio de alimentos se pierde o desperdicia a lo largo de la cadena de suministro, desde

la producción inicial hasta el consumo final en los hogares. Esto no sólo supone una pérdida de alimentos disponibles para el consumo humano, sino también un desperdicio de los recursos productivos (tierra, agua, energía e insumos), así como una contaminación y una emisión innecesaria de gases de efecto invernadero. 

 
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la agricultura (FAO), La Alianza para las Montañas ,Slow Food y la Cooperación Italiana para el Desarrollo postularon una nueva etiqueta para alimentos de “Producto de la Alianza para las Montañas”. La etiqueta identificaría a productos que son cultivados y procesados en tierras altas, a pequeña escala y respetando el medio ambiente y las tradiciones locales. 

Según la FAO, la nueva marca busca darle reconocimiento a alimentos de alta calidad en Latinoamérica y otras regiones del mundo, que actualmente son casi desconocidos fuera de las zonas en las que se producen, ya que no llegan a los mercados y consumidores internacionales por la dificultad de acceso y la situación social en las zonas montañosas.  


Hasta la fecha al menos una docena de productores de seis países han contactado a la Alianza para las Montañas para pedir ser reconocidos con esta etiqueta. Entre ellos el café cultivado en Panamá, el queso Achocalla de Bolivia y la mermelada de arándano de Perú. 

De acuerdo con la organización de la ONU, llevar estos productos y otros más a las mesas de todo el mundo favorecerá a consumidores y fabricantes, promoviendo una mejor nutrición y desarrollo económico de las zonas de tierras altas. La etiqueta hace parte de un programa más amplio para mejorar condiciones de vida de los habitantes de la montaña, cuyo desarrollo es prioridad para erradicar el hambre y preservar los recursos naturales de América Latina y el Caribe.

Al ofrecer a estos productos una marca identificable, el sistema de etiquetado ayudará a los productores locales a obtener reconocimiento en el mercado, garantizando que sus productos se elaboran y procesan en su mayor parte en zonas de montaña y son fruto de una producción a pequeña escala respetuosa de los ecosistemas locales. El programa –al que los productores se presentan de forma voluntaria- está diseñado también para garantizarles ingresos justos y la distribución equitativa de los beneficios a lo largo de toda la cadena de valor.


Cómo funciona


La etiqueta de montaña no es obligatoria para los productores, ni sustituye a otro etiquetado que deban utilizar según establece la legislación nacional. Pero es una herramienta sencilla para que los pequeños productores y las asociaciones puedan diferenciar sus productos de forma positiva. Aquellos que deseen solicitar la etiqueta puede contactar directamente con la Secretaría de la Alianza para las Montañas o a través de los centros de coordinación locales. Las solicitudes serán evaluadas en base a una serie de criterios, incluyendo factores como el tamaño de la producción, el impacto sobre el medio ambiente y la altitud a la que se elaboran los productos.


La Alianza se encargará igualmente de supervisar un sistema de verificación a través del cual un experto designado o entidad autorizada supervisarán periódicamente una muestra aleatoria de las mercancías con la etiqueta de Producto de la Alianza para las Montañas, para garantizar que siguen cumpliendo con todas las directrices.

Para un número selecto de productos la FAO aporta apoyo adicional. Con intervenciones que van desde formar a los productores en nuevos medios para ampliar y añadir valor a su producción, o ayudar a poner en marcha una nueva cadena de producción y distribución, como sucede con la recuperación del Amaranto negro en Bolivia.



Imagen: Green Planet

La Comisión publicó la evaluación "Fitness Check" de las Directivas de la UE sobre aves y hábitats (las «Directivas sobre la naturaleza») y concluyó que, en el marco de una política comunitaria más amplia en materia de biodiversidad, cumplen con su cometido.


Sin embargo, aún queda mucho trabajo porhacer, y el pleno logro de los objetivos de las Directivas sobre la Naturaleza dependerá de una mejora sustancial en su aplicación, en estrecha colaboración con las autoridades locales y las diferentes partes interesadas de los Estados miembros, para obtener resultados prácticos sobre la naturaleza, la ciudadanía y la economía en la UE.

En la práctica

En el marco de su política de reglamentación inteligente, la Comisión inició el Programa Regulador de Aptitud y Rendimiento, un programa continuo para evaluar el conjunto de la legislación de la UE. Afecta a todo el ciclo político y legislativo, desde la iniciación de trámites hasta la evaluación final, y tiene por objeto simplificar y reducir el coste de la legislación comunitaria.

Los controles de Fitness Check proporcionan un análisis basado en la evidencia de si las acciones de la UE son proporcionales a sus objetivos y se lleva a la práctica como se esperaba en su fase de gestación. Abarcan la evaluación de los aspectos medioambientales, económicos y sociales, y se refieren a todos los ámbitos políticos de la UE.

En el ámbito de la política medioambiental, la Comisión ha completado los controles de adecuación de la legislación de la UE sobre agua dulce y sobre residuos y ha comenzado un control de adecuación de las Directivas de la UE sobre aves y hábitats.

El "mandato"

Como primer paso, la Comisión elaboró ​​un mandato para el control de aptitud de las Directivas de la UE sobre aves y hábitats. Define el alcance y el objetivo del ejercicio, estableciendo las preguntas clave que se deben abordar en relación con los criterios de control de aptitud física:
  • Efectividad (¿Se han cumplido los objetivos?)
  • Eficiencia (¿Fueron razonables los costos?)
  • Coherencia (¿La política complementa otras acciones o hay contradicciones?)
  • Pertinencia (¿Es necesaria la acción de la UE?)
  • Valor añadido de la UE (¿Pueden o se han logrado cambios similares a nivel nacional / regional, o la acción de la UE ha aportado un claro valor añadido?)

En este contexto, el control de aptitud examinará, entre otras cosas:
  • Logros y problemas de implementación e integración.
  • Costes de ejecución y de no ejecución.
  • Posibilidades de mejorar la aplicación y reducir la carga administrativa sin comprometer el objetivo de las directivas.
  • Situación de la aplicación en los distintos países de la UE.
  • Opiniones de los principales grupos de interesados.


Los desechos marinos dañan a más de 800 especies animales y generan grandes pérdidas económicas para los países costeros. Así lo pone de manifiesto el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) en un nuevo informe de la ONU dado a conocer este mes en el marco de la Cumbre Mundial de Biodiversidad (COP 13), que se celebra en Cancún, México. 

El documento señala que el número de especies afectadas por desechos marinos ha aumentado de 663 a 817 desde 2012. Peces, aves marinas, mamíferos y reptiles, entre otros, ingieren o se enredan en esos residuos que, además de amenazar cada vez más la salud animal y humana, cuestan miles de millones de dólares a los países cada año. 

Los residuos más presentes en el mar están hechos de plástico, y son sobre todo envases de alimentos, botellas, tapas de bebidas, bolsas de supermercado y colillas de cigarrillo. 

Según el informe, el 40% de los cetáceos y el 44% de las aves marinas del planeta resultan afectadas por la ingestión de estos desechos.

Se estima que los 192 países costeros que hay en el mundo generaron en 2010 hasta 275 millones de toneladas de residuos, de los cuales entre un dos y un cinco por ciento fueron a parar al mar.

+ info : ONU 

La marca pretende promocionar el concepto de Reservas de la Biosfera distinguiendo aquellos productos y servicios de sus territorios siempre que contribuyan a cumplir con las funciones básicas de conservación, desarrollo y apoyo logístico de las mismas.

España cuenta con 48 espacios que ostentan este galardón de la UNESCO y que ya abarcan casi el 11% del territorio y es el primer país del mundo, en número de espacios declaradas, por delante de Estados Unidos.

La Ley de 1916 permitió que, año y medio después, se declarasen los parques nacionales de la Montaña de Covadonga (actualmente Picos de Europa) y del Valle de Ordesa (ahora de Ordesa y Monte Perdido)

Los 15 parques que componen la Red de Parques Nacionales de España han conmemorado el Centenario de la primera Ley de Parques Nacionales de nuestro país, publicada el 8 de diciembre de 1916, y primera en su género en el mundo.

UNA LEY PIONERA

La primera Ley de Parques Nacionales de España entró en vigor el 8 de diciembre de 1916 mediante su publicación en La Gaceta de Madrid. La Ley fue propuesta por Pedro Pidal, Marques de Villaviciosa de Asturias, el 31 de mayo de ese año, y presentada ante 
el Senado el 14 de junio con un célebre discurso que propició su toma en consideración 

El 13 de noviembre, la Comisión mixta dictaminó sobre el proyecto, que fue votado y aprobado por las Cortes el 16 de noviembre, sancionado por el Rey Alfonso XIII el 7 de diciembre y publicado al día siguiente.

La Ley de 1916 era breve y sencilla, de solo tres artículos, posteriormente desarrollados por un Real Decreto. Partía de una concepción restrictiva y conservacionista basada en la protección de la estética del paisaje y su proyección educativa, aunque en su definición recogía la esencia de los Parques Nacionales como figuras para la conservación de la naturaleza al máximo nivel de protección, y al servicio de la sociedad para ser visitados y vinculados a la Administración.

PARQUES DECLARADOS DESDE 1918 HASTA 2013

Primera en su género en el mundo, esta Ley permitió que, año y medio después, se declarasen los parques nacionales de la Montaña de Covadonga (actualmente Picos de Europa) y de Ordesa (desde 1984 de Ordesa y Monte Perdido). A lo largo de este siglo se han sucedido las diferentes declaraciones, hasta disponer en la actualidad de 15 parques nacionales que configuran la actual Red. El último parque, el de la Sierra de Guadarrama, fue declarado en 2013.

La Red de Parques Nacionales que abarca 19 provincias de 12 Comunidades Autónomas,  con una superficie total de 384.000 hectáreas, constituye un espacio de enorme riqueza natural. Así, la Red alberga ya 38 de los 40 sistemas naturales terrestres y marítimos españoles que la Ley enumera. 

Actualmente, el Organismo Autónomo Parques Nacionales trabaja para impulsar la declaración del primer Parque Nacional marino: el del Mar de las Calmas, 
en la isla de El Hierro. Y, junto con el Gobierno autonómico, en un futuro tercer Parqué Nacional en Andalucía, en la Sierra de las Nieves.

+ info: MAGRAMA
Imagen: Pixabay
Los integrantes de esta Coalición se comprometen a proteger a los polinizadores y a revertir su declive, promoviendo hábitats favorables a su supervivencia, la lucha contra sus enfermedades, entre otras medidas.

La delegación española la ha firmado junto a Países Bajos, Francia, Alemania, Luxemburgo, Reino Unido, Bélgica, Dinamarca, Finlandia y Austria Más de 190 países participan en esta Cumbre medioambiental que se celebrará hasta el próximo día 17 de diciembre.


España se ha adherido a la “Coalición para la conservación de los polinizadores”, en el marco de la XIII Conferencia de las Partes del Convenio sobre Diversidad Biológica, que se celebra en Cancún (Méjico) hasta el próximo día 17 de diciembre, bajo el lema “Integración de la biodiversidad para el bienestar”. En esta ocasión, la Conferencia está centrada en la importancia de la integración de la biodiversidad en otras políticas sectoriales, tales como la agricultura, la pesca, la silvicultura y el turismo.

COMPROMISOS DE LA COALICIÓN

Los integrantes de esta Coalición se han comprometido en la Cumbre a proteger a los polinizadores y sus hábitats, y a revertir su declive, aplicando medidas tales como la promoción de hábitats favorables a su supervivencia, la lucha contra sus enfermedades y parásitos, la reducción o eliminación de los pesticidas que les sean dañinos, y el control y erradicación de especies invasoras dañinas. 

Los polinizadores abarcan un grupo diverso de animales en el que predominan insectos, especialmente las abejas, pero que también incluye algunas especies de moscas, avispas, mariposas, polillas, escarabajos, etc..

La polinización por parte de polinizadores animales desempeña una función vital como servicio regulador de los ecosistemas en la naturaleza. A nivel mundial, casi el 90% de las especies de plantas silvestres dependen, al menos parcialmente, de la transferencia de polen por los animales. Esas plantas son fundamentales para el funcionamiento continuo de los ecosistemas ya que proporcionan alimentos, forman hábitats, y proveen otros recursos para una amplia variedad de especies.

Además, más de las tres cuartas partes de los principales tipos de cultivos alimentarios a nivel mundial dependen en cierta medida de la polinización animal respecto del rendimiento o la calidad, o ambos. Los cultivos que dependen de los polinizadores representan hasta el 35% del volumen mundial de producción agrícola. Entre 5% y 8% de la actual producción agrícola mundial registra un valor de mercado anual de entre 235.000 millones de dólares y 577.000 millones de dólares (en dólares de los Estados Unidos en 20151) a nivel mundial y se atribuye directamente a la zoopolinización.

BENEFICIOS PARA LAS PERSONAS

Los polinizadores constituyen la fuente de múltiples beneficios para las personas, más allá del aprovisionamiento de alimentos, contribuyendo directamente a la elaboración de medicamentos, biocombustibles (por ejemplo, colza y aceite de palma), fibras (por ejemplo, algodón y lino) y materiales de construcción (maderas).

La evaluación de la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) indica que el 16,5% de los polinizadores vertebrados están amenazados con la extinción a nivel mundial (lo cual aumenta hasta un 30% para las especies insulares). En Europa, el 9% de las especies de abejas y mariposas están amenazadas y las poblaciones están disminuyendo en un 37% (en el caso de las abejas) y en un 31% en el de las mariposas. En los casos en que se dispone de evaluaciones de la Lista Roja, éstas muestran que hasta más de un 40% de las especies de abejas podrían estar amenazadas.

España con mayor sector apícola de la Unión Europea, con un total de de más de 23.000 apicultores, de los cuales casi 5000 son profesionales con más de 150 colmenas cada uno, y con una producción de miel que sobrepasa ligeramente las 33.00 toneladas anuales.

¿CUALES SON LAS AMENAZAS?

Las actividades humanas, como no, son la principal amenaza de los polinizadores. Tanto la abundancia, la diversidad y la salud de los polinizadores están amenazados, así como la prestación del denostado servicio de polinización. En las últimas décadas, el cambio climático ha alterado la gama, la abundancia y las actividades estacionales de algunas especies de polinizadores silvestres. Los seres humanos han alterado el paisaje natural y han cambiado el uso de la tierra, reduciendo el hábitat natural de las especies de polinizadores silvestres. Simultáneamente, la contaminación ambiental ha degradado los hábitats naturales. La destrucción, la fragmentación y la degradación del hábitat a menudo reducen los recursos alimentarios y de reproducción de los polinizadores.

Los manjeos agrícolas han cambiado la influencia de los polinizadores con el cambio a formas de polinización a gran escala y artificiales. La gestión agrícola intensiva es una amenaza principal para las especies polinizadoras.

Las formas controladas de polinización han traído riesgos. La cría en masa y el transporte a gran escala de abejas controladas contribuyeron a una mayor transmisión de parásitos y patógenos. Esto difunde las enfermedades en toda la comunidad de los polinizadores silvestres y no silvestres. Además, aumenta la presencia de patógenos más peligrosos, fomenta invasiones de especies exóticas y la extinción regional de las especies nativas.

Imagen : Pixabay
El tráfico de madera de origen ilegal sigue perjudicando gravemente el medio ambiente, las sociedades y las economías, e incluso pone en peligro la biodiversidad y la mitigación del cambio climático.

La delincuencia forestal, incluyendo los delitos corporativos, y la tala ilegal, representan hasta 152 mil millones de dólares cada año, más que toda la ayuda al desarrollo en conjunto.

Las regulaciones existentes no bastan para contrarrestar el tráfico mundial de madera de origen ilegal, ya que está trasladándose a países con leyes menos estrictas y la mayoría de la madera ilegal se comercializa en mercados domésticos y no en mercados internacionales, según un informe de la Unión Internacional de Organizaciones de Investigación Forestal, IUFRO.

El análisis científico más extenso hasta ahora sobre la tala ilegal, La tala ilegal y el tráfico relacionado de madera, dimensiones, factores influyentes, impactos y respuestas, también desveló que las redes de crimen organizado están cada vez más involucradas en la tala ilegal.

Más de 40 científicos reconocidos a nivel mundial contribuyeron al estudio, que ha sido coordinado por IUFRO, por encargo de la Asociación de Colaboración en Materia de Bosques, CPF, y presentado en el marco de la Conferencia de la ONU sobre Biodiversidad en Cancún, México.

La delincuencia forestal, incluyendo los delitos corporativos, y la tala ilegal, representan hasta 152 mil millones de dólares cada año, más que toda la ayuda al desarrollo en conjunto.

El tráfico se está trasladando a mercados menos regulados 

Según el informe, los efectos de los acuerdos comerciales bilaterales a menudo son débiles debido a que la mayoría de la madera de origen ilegal se comercializa en los mercados domésticos y por lo tanto no está cubierta por los acuerdos. La verificación de la legalidad de la madera exigida por ciertos países, así como el desarrollo económico en general, hace que el tráfico de madera se esté trasladando a mercados como China e India, donde las regulaciones son menos restrictivas.

Hoy día, China e India son los principales países importadores de madera tropical de origen legal e ilegal, mientras que Brasil, Indonesia y Malasia siguen siendo los productores dominantes. Sin embargo, la tala ilegal se ve también en otras regiones forestales. Rusia, por ejemplo, es la principal fuente de madera ilegal proveniente de bosques boreales y templados.

La tala informal sigue siendo una forma de ganarse la vida 

Aproximadamente 86% de los bosques del mundo es de propiedad pública, pero en muchos casos la tenencia de la tierra no está clara o está en conflicto. Al mismo tiempo, mil millones de personas en todo el mundo dependen de bosques y árboles para llevar una dieta equilibrada y como fuente de ingreso sostenible.

Hay evidencias de que la producción de madera ilegal por productores informales a pequeña escala está creciendo, lo que con frecuencia sucede por la falta de conocimientos de las leyes, legislación difusa (derechos de tenencia, por ejemplo) o costos de cumplimiento desproporcionados (tarifas excesivas, por ejemplo).

La conversión de bosques en tierras agrícolas sigue siendo un grave problema 

Se estima que casi la tercera parte de la madera tropical comercializada mundialmente proviene de la conversión ilegal de bosques. El estudio subraya que la mayoría de la conversión ha ocurrido en la Amazonía y en el Sudeste Asiático. Sin embargo, en la región amazónica la conversión ha sido reducida hasta cierto punto en los últimos años. Una gran parte de la conversión ilegal del bosque sirve para la producción agrícola comercial, sobre todo para productos especializados como aceite de palma, soja y carne de res.

Las redes de crimen organizado cada vez más tienen como objetivo los bosques 

Según el estudio, las redes de crimen forestal organizado pueden ser muy violentas en ciertas partes del mundo y hasta jugar un papel en el financiamiento de guerras y conflictos. Simultáneamente, el reconocimiento reciente de la tala ilegal como forma de delincuencia organizada transnacional ahora ofrece más medidas para tratar con el problema, y hay nuevas iniciativas emergentes. El informe documenta los esfuerzos actuales.

Por ejemplo, habitantes locales de la región amazónica brasileña han empezado a usar cámaras GPS a prueba de agua para reunir pruebas de tala ilegal, transporte de madera ilegal y el acaparamiento de tierras. El bosque húmedo más grande del mundo ha sido por años el hogar de organizaciones criminales violentas.

La lucha contra la tala ilegal y el tráfico relacionado debe ser un esfuerzo conjunto 

Los científicos hacen hincapié en la necesidad de más investigación y sobre todo más datos sobre las diferentes dimensiones de las actividades ilegales para comprender mejor la tala ilegal y el tráfico relacionado. El problema ha ganado un nuevo impulso político al ser reconocida la tala ilegal un crimen serio. Los científicos hacen un llamado para adoptar medidas políticas que abarquen completamente las diferentes dimensiones de la tala ilegal y conseguir así un largo futuro para los bosques.




Cerca del 15 % de la superficie de la Tierra y el 12% de sus aguas territoriales están declaradas parques nacionales y o tienen alguna figura de protección . 

Las zonas marinas protegidas se han cuadruplicado en la última década . 

Ocho de cada 10 áreas clave de biodiversidad en todo el mundo carecen de una figura de protección adecuada.


Con un 14,7 por ciento de las tierras del planeta y el 12 por ciento de sus aguas territoriales bajo la protección, el mundo está en camino de cumplir un objetivo importante de conservación global de acuerdo con el Medio Ambiente de las Naciones Unidas y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Pero en el informe Protected Planet de la ONU y la UICN, presentado en el Congreso Mundial de la Naturaleza en Hawai, se concluye que áreas importantes de biodiversidad están siendo dejadas de lado; especies y hábitats clave están insuficientemente representados por lo que se está limitando la efectividad y calidad de las áreas protegidas a nivel global.

Según el informe actualmente hay 202,467 áreas protegidas, que cubren casi 20 millones de kilómetros cuadrados o el 14,7 por ciento de la superficie de la Tierra, con excepción de la Antártida. 

Los países de América Latina y el Caribe son los que más zonas protegen, con casi 5 millones de kilómetros cuadrados. Alrededor de la mitad se encuentra en Brasil, que cuenta con el mayor sistema de terreno protegido del mundo con 2,47 millones de kilómetros cuadrados. En el extremo opuesto está Oriente Medio, que tiene el índice más bajo de protección de tierras, con alrededor del 3 por ciento, que equivale a alrededor de 119.000 kilometros cuadrados.

La última década ha visto un notable progreso en la protección de los mares y océanos. El tamaño de las áreas marinas protegidas ha aumentado de poco más de 4 millones de dólares en 2006 a casi 17 millones de kilómetros cuadrados de hoy, que cubre cuatro por ciento de los océanos de la Tierra, un área casi del tamaño de Rusia.



Las áreas de importancia para la biodiversidad

Actualmente, menos del 20 por ciento de las áreas clave de biodiversidad del mundo están completamente bajo alguna figura de protección.

La falta de una gestión eficaz

Menos del 20 por ciento de los países han cumplido con sus compromisos para evaluar la gestión de sus áreas protegidas, que plantea dudas sobre la calidad y la eficacia de las medidas de conservación existentes.

Las áreas protegidas son fundamentales para el desarrollo sostenible

El informe recomienda invertir en áreas protegidas para fortalecer la gestión sostenible de la pesca, el control de las especies invasoras, hacer frente al cambio climático y reducir los incentivos perjudiciales, como las subvenciones, que amenazan la biodiversidad.

La adopción de estas recomendaciones ayudaría a detener la pérdida de biodiversidad, mejorar la seguridad alimentaria y del agua, permitir a las comunidades humanas vulnerables a hacer frente mejor a los desastres naturales y la conservación de los conocimientos tradicionales.